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  • Aprender a Vestirse

    Cada mujer es distinta. No importa si eres bajita o alta, delgada o rellenita, lo importante es conocer tu cuerpo, armonizarlo y sacarle el máximo provecho. Por eso, hay que saber elegir lo que nos sienta mejor.

    Alta y con poco pecho

    Lo que te sienta bien: Los volúmenes son tus aliados. Te sentarán bien los minivestidos, jerséis y camisetas oversize, así como prendas tipo globo. Los jeans como más te gusten, aunque los pitillos seguro que te sientan fenomenal. En cuanto a los zapatos, si quieres prescindir de los tacones, bailarinas y botas planas.

    Lo que te sienta mal: La ropa entallada y ajustada no te sienta bien.

    Bajita y con curvas

    Lo que te sienta bien: Te favorecerá la cintura de avispa. Lleva vestidos que se ciñan a la cintura, combinados con zapatos Peep-Toes con tacón alto para contrarrestar la estatura. Los jeans a la cadera.

    Lo que te sienta mal: Los estampados y minivestidos harán que te veas voluminosa y bajita.

    Muchas curvas

    Lo que te sienta bien: Las curvas no tiene por qué acomplejar, sino todo lo contrario. Hay que sacarles partido. Los vestidos y las blusas de corte imperio y las faldas de tubo son tus aliados. Los tacones estilizan la figura, así que apuesta por los Peep-Toes. Los jeans ajustados serán la mejor opción.

    Lo que te sienta mal: Es mejor no utilizar los estampados, ni los jeans anchos.

     

    Cada hora y cada ocasión

    Las tres preguntas claves son: ¿qué hora es? ¿con quién voy? y ¿adónde?

    Para ir a trabajar: ni demasiado sexy, ni muy desarreglada. Dependerá también del tipo de trabajo que lleves a cabo.

    La comida: Con unos jeans es fácil acertar y en función de dónde y con quien vayas, se combinarán con parte de arriba más o menos arreglada. Si la comida es en una terraza, el estilo marinero es ideal esta temporada.

    Primera hora de la tarde: Es el momento ideal para lucir gafas de sol. Puedes ir con un conjunto básico que nunca falla.

    Cocktail: Si no quieres arriesgar, lo ideal es un vestido negro a media pierna. También puedes llevarlo en otros colores. Preferiblemente con bolso pequeño. Aunque si los vestidos no son tu debilidad, puedes optar por unos pantalones toda de negro, combinados con colores oro o plata.

    La cena: Si la cena es con amigos íntimos, la elección estará abierta a lo que más te apetezca, ya sean vaqueros o un vestido. Por el contrario, si cenas con gente conocida pero existe mucha confianza, es mejor olvidarse de las extravagancias e ir a lo seguro como un conjunto clásico.

    De fiesta: Aprovecha para sacarte partido. Vestidos de gasa, terciopelo, largos o cortos. Pelo arreglado y bolsos pequeños pero llamativos.

    De boda: Lo más importante, nunca hay que ir de negro o de blanco. Los brillos en exceso no quedan bien. Por la mañana puedes llevar pamela o sombrero y por la noche, un tocado.

     

    Espero que te sirvan estos consejos básicos para sentirte guapa, para algo más amplio y personalizado en Solá Institut existe un programa con el que puedes aprender a vestirte con seguridad.

     

    Eva Fortuño Villaluenga

    FUENTE: diferentes blogs de moda

     

     

  • Siéntete bien en tu piel

    Cuando la OMS dio la voz de alarma y decretó que la obesidad suponía un riesgo para la salud y que se había convertido en una epidemia en los países desarrollados, personas de todo el mundo comenzaron a preocuparse en serio por el peso, desde médicos, nutricionistas, periodistas reconocidos... Cada año se publican miles de libros de dietética y nutrición en todo el mundo y logran venderse muy bien porque parece que son muchas las personas que prestan atención a lo que comen para rebajar 5 kg de cara a ponerse el bikini para abandonar después los buenos hábitos el resto del año.

    Como apasionada del mundo de la nutrición y también de la gastronomía que soy, he tenido la oportunidad de leer muchos libros sobre el tema y es curioso que cada uno siempre propone un método revolucionario para adelgazar: o comer muchas proteínas, o no oler los carbohidratos, o comer lo que uno quiera siempre que después te dejes la piel en el gimnasio... En fin, ninguno de estos métodos te hará adelgazar así que tira todos esos libros y revistas a la basura. Son métodos agresivos que únicamente te proponen hacer sacrificios descabellados durante unas pocas semanas. No funcionan porque son difíciles de mantener durante un largo período de tiempo, te matarán de hambre, te aburrirás y volverás a las andadas, recuperarás los 5 kg más uno de propina y te sentirás fatal contigo misma. ¿Te suena todo esto?

    Si todos tuviésemos una voluntad de hierro este artículo no sería necesario pero créeme, te pido encarecidamente que olvides el concepto de “dieta” o “régimen” (por Dios, qué palabra tan horrible)

    En cambio, te propongo que adoptes un enfoque global u holístico en tu vida. Cada mujer es diferente y no a todas nos funciona lo mismo, se trata de que descubras lo que es bueno para tí, lo que te hace sentir bien y lo que te agota física o emocionalmente para que lo apartes rápidamente de tu vida. No soy médico, ni nutricionista pero soy una mujer joven enfrentada al mundo globalizado al igual que tú, que trabaja y a la vez tiene que dedicar tiempo a su familia y sé que en ocasiones es este estrés producido por la vida rápida que llevamos el que nos hace apartarnos del buen camino y olvidar la alimentación tradicional. Poner los contadores a cero es rápido aunque una buena reestructuración te llevará de tres meses a un año. ¿Te parece mucho tiempo? Créeme, puede parecerlo pero es algo que si lo haces bien no deberás volver a hacer en tu vida, únicamente pequeños ajustes. Debes hacer pequeñas modificaciones:

    • Comer muchas más verduras y frutas frescas o ligeramente cocinadas cada día.
    • Tomar proteínas de calidad en forma de carne, pescado, aves o huevos (cocinados de manera “limpia”: plancha, vapor, salteados...)
    • Dejar de comer alimentos delictivos como la harina, el azúcar, los fritos, zumos envasados, chocolates mediocres...
    • Beber mucha más agua al día porque somos más de un 70% de agua. Si te resulta difícil empieza bebiendo una gran vaso de agua con un chorrito de zumo de limón al levantarte (dormir produce mucha deshidratación, te refrescarás y además el limón irá directo a limpiar tus intestinos), otro antes de dormir y otros dos media hora antes de las comidas. Ya has bebido un litro, ahora sólo tienes que ir bebiendo agua el resto del día o hacerte infusiones.
    • No tomes más de un café al día, preferiblemente junto con el desayuno. Un buen espresso, a ser posible sin azúcar, para finalizar tu desayuno es una opción adecuada, tomar más al día puede ser una catàstrofe. Si tomas mucho café no sólo estarás reduciendo la absorción de hierro en un 50% (y el hierro es algo que una mujer necesita en todas las fases de su vida) sino que además estarás agotando tus glándulas suprarenales.
    • Como tentempiés te propongo que elijas opciones sanas y que te sacien: fruta fresca, un yogur desnatado, un par de lonchas de pavo, jamón o queso o un puñadito de frutos secos (crudos y sin sal) como nueces, avellanas o almendras.
    • Opta por la calidad ante la cantidad. Una loncha de un buen jamón serrano te saciará más que una loncha de mortadela envasada.
    • Cocina tu propia comida y evita las preparaciones envasadas o enlatadas (están llenas de harina, almidones, azúcar y productos químicos). Adopta el sentido tradicional de la comida hecha en casa incluyendo alimentos olvidados pero tan sanos como las legumbres. Si nutres tu cuerpo tomando alimentos de verdad y dejas de comer comida basura cada día no sólo perderás los kilos que te sobran de una manera natural y sencilla sino que no pasarás hambre porque le estarás dando a tu cuerpo lo que necesita y además al comer proteínas de calidad y muchas vitaminas de las verduras y la fruta, tendrás más energía.
    • Consume productos de temporada, son más baratos y están más buenos. Una buena ensalada de tomate a rodajas con mozzarella, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva es un primer plato o entremés delicioso en verano pero un tomate en diciembre...es una falsificación con mucho menos sabor. Así que fíjate cuando vayas a comprar y elige lo que está en temporada (una calabaza en invierno para preparar una buena crema, nueces y avellanas recién cosechadas en septiembre y octubre, fresas en junio, ciruelas y albaricoques en agosto...) sólo tienes que disfrutar de lo que nos ofrece la Naturaleza.
    • Come más despacio, la digestión empieza en la boca.
    • En cuanto al ejercicio, porfavor no te mates en el gimnasio, aunque puedes ir si es lo que a ti te gusta y te va bien. Te propongo que camines más (caminar sigue quemando grasa incluso quince minutos después de haber parado) y olvídate del ascensor y sube siempre que puedas por las escaleras, te seguirás poniendo en forma sin darte cuenta, quemarás más grasa y no hace falta llevar zapatillas (piensa que las mujeres de hace 50 años vivían en casas sin ascensor y las cremas anticelulíticas no existían) Practicar deporte al aire libre es otra opción muy saludable: nadar en la playa, caminar por la montaña o ir en bici, es más divertido y despertarás tus sentidos.

     

    Pero el consejo al que quiero que más atención le prestes es que no debes renunciar a tus pequeños placeres: tu café por la mañana, tu copa de vino con la cena, tu cuadradito de chocolate negro después de una comida o una porción de ese queso que tanto te gusta. Los pequeños placeres van sumando y son necesarios para ser feliz, para conseguir “être bien dans ta peau” (como dicen los franceses “sentirte bien en tu piel”) es mucho más importante que perder 5 kg a patadas para ganarlos de nuevo al poco tiempo.

    Como ya debes saber, la privación es la madre del fracaso así que elige opciones saludables para vivir más y mejor.

     

     

    Aurora Iserte.

    BIBLIOGRAFÍA (para entretenerse, leer y aprender algunas cosas, los siguientes libros son mis recomendaciones predilectas)

    • “Las francesas no engordan”, Mireille Guiliano.
    • “Las francesas disfrutan todo el año y no engordan”, M. Guiliano.
    • “Eres lo que comes”, Gillian McKeith.
    • “Eres lo que comes, las recetas”, G. McKeith.
    • “La dieta Montignac. Coma por placer y manténgase delgado”, Michel Montignac.
    • “El arte de cuidarse en las 5 estaciones”, Blanca Galofré.
    • “La revolucionaria dieta de la Zona”, Dr. Barry Sears.
  • Secretos para novias

     Según algunos foros, existen diferentes estilos para el maquillaje de una novia el día de su boda.

    He destacado 5 tipos de estilos de novias según su maquillaje:

    Estilo Bucólico:

    Se trata de un estilo como si fuese una niña. Se resaltan los pómulos con colorete para dar un look campestre e inocente.

    Además, la novia puede ir decorada con algún tipo de detalle campestre o floral, dando la sensación de niña honesta y buena del campo.

    Estilo Natural:

    Es un maquillaje muy natural, casi parece que no se haya maquillado, pero al mismo tiempo dando mucha luz a la piel. Con el maquillaje se esconden las impurezas, refuerza la piel  y da sensación de salud. Se aplica sombra en los ojos de color blanco en la zona lacrimal, así parecen más grandes. También se aplica máscara de pestañas transparente para potenciar los párpados sin que se note.

    Look de años 40

    La cara muy pálida y los labios muy rojos. Hace un contraste muy interesante y enigmático a la novia. En los ojos se aplica raya de lápiz negro. Es muy sencillo pero impactante.

    Rasgos marcados

    Se marcan los rasgos de la cara aplicando colorete con la cara chupada. La brocha debe realizar una trayectoria siempre ascendente. En los labios se aplica brillo que dé volumen y los ojos deben dar apariencia de rasgados con la  raya negra.

    Solución para muy morenas

    Si tienes una piel muy oscura, lo mejor es el maquillaje oscuro y unos polvos color tierra para dar un acabado perfecto. Por otro lado, los labios de color rosa resaltan con la piel oscura.

    Autora: Gemma Gual García

    Fuente: blog de novias

  • LAS PESTAÑAS POSTIZAS

    A causa de las grandes campañas publicitarias de marcas de máscaras de pestañas, se ha creado una obsesión por tener unas pestañas largas y voluminosas.

    Las máscaras de pestañas son una buena solución para dar volumen y belleza a los ojos, pero existen otras formas de conseguir un efecto espectacular.

     

    Se pueden utilizar pestañas postizas, u otro método más novedoso, alargar las pestañas con grupitos de pestañas postizas colocadas al final de párpado superior, lo que hace un efecto más real.

    Los ojos no sólo se alargan, sino que estilizan pareciendo más almendrados, una especie de “efecto lifting”, ya que hace que la cara tenga un aspecto más joven y bonito.

    Con este truco, no importa cómo sean tus ojos, ya que según dónde se coloque el grupito de pestañas, podemos rectificar ópticamente la forma del ojo.

     

    Estos grupitos de pestañas se pueden comprar en cualquier centro especializado e incluso pueden colocártelas.

     

     Autora: Marta Ramos

    Fuente: diferente blogs de belleza

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